Castillos de Palencia
Reinoso de Cerrato
Panorámica

Se encuentra emplazado en una posición estratégica desde la que se domina el curso del río Pisuerga, por lo que no es extraño que haya sido poblado desde antiguo, como lo demuestran los vestigios cerámicos de época celtibérica y romana aparecidos en la localidad. Probablemente su castillo se levantase a comienzos del siglo X, tras la reconquista de estas tierras para custodiar el vado, y posteriormente el puente de diecisiete arcos, que atravesaba el río.

Se la menciona en el siglo XI como "Rinoso", figurando en 1059 como cabeza de un alfoz. En 1162 Gutiérre Pérez de Reinoso, dona al prior de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén una casa con la iglesia de Santa María, situadas al comienzo del puente de Reinoso. También le cede tres aceñas, una heredad y un huerto cerca del río, y el castillo de Reinoso. Más tarde el rey Alfonso VIII, en 1181, concede a la Orden el Barrio de San Pedro, situado junto a Reinoso de Cerrato, formando una importante encomienda sanjuanista.

El puente antiguo

Por el Libro Becerro de las Behetrías, de mediados del siglo XIV, sabemos que la Orden compartía el señorío de la villa con los Lara y Vizcaya, siendo de su propiedad La Puente de Reinoso. Los vecinos pagaban servicios y monedas, aunque no yantar. La martiniega la cobraban las dueñas de Reinoso por carta del rey. Los señores de behetría recibían 6 marabedis al año por San Juan.

En 1359 doña María Pérez, viuda de Rui Diaz de Bueso, figura como propietaria del castillo, en el que da alojamiento a las monjas del monasterio de Santa Clara, establecido en la localidad con anterioridad a 1284 y que debía encontrarse en pésimo estado, lo que motivó que en 1378 la comunidad clarisa se trasladara a la capital palentina.

El 9 de octubre de 1558 Felipe II vende el lugar de Reinoso a don Pedro de Villarroel por un importe de 560.000 maravedís. Contaba en ese momento con 40 vecinos.

Iglesia de la Asunción

Durante la Guerra de la Independencia se vio afectada en varias ocasiones por los ataques que realizaban los guerrilleros contra los convoyes de suministro que transitaban por el Camino Real y la respuesta que daban las tropas francesas acantonadas en la zona.

En el siglo XVIII se encontraba en ruinas la casa fuerte conocida como Casa de las Torres.

Destaca en la localidad su iglesia parroquial de la Asunción, construida sobre la de Santa María, mencionada anteriormente, y reformada en el siglo XVII. En el río, junto a un puente moderno, se conservan los restos de su histórico puente sobre el Pisuerga.