Castillos de Palencia
Carrión de los Condes. Historia
Ayuntamiento

Está situada en el centro de la provincia, en una elevación del terreno a orillas del río Carrión, del que toma el nombre. Fue asentamiento celtíbero, según los hallazgos arqueológicos encontrados; en época romana se corresponde con la población de Lacóbriga que estuvo implicada en las guerras sertorianas. Tras un periodo de abandono resurge de nuevo entre los siglos IX y X como consecuencia del proceso repoblador.

Conocida en estos años como Santa María de Carrión, fue cabeza del condado de los Bani Gómez quienes también fueron señores de la villa de Saldaña durante mucho tiempo. En 995 ambas localidades fueron destruidas y saqueadas por Almanzor como castigo por la ruptura de los pactos que el conde García Gómez había hecho con los musulmanes. En 1071 fue escenario de las luchas entre los reyes Sancho II de Castilla y Alfonso VI de León. Seis años más tarde el Conde Gómez Díaz y su mujer Teresa, introducen a los monjes cluniacenses en el monasterio de San Zoilo. A ellos también se debió el puente medieval para facilitar el paso de peregrinos y mercaderes.

Villa de realengo, excepto brevemente en el reinado de Enrique II. Sede de concilios y residencia de reyes, Alfonso VIII la otorgó importantes distinciones y celebró cortes en 1188 y 1193. Desde el último cuarto del siglo XII hasta la mitad del XIII la tenencia de la localidad estubo en manos de la familia Girón.

Monasterio de S. Zoilo

En 1474 Enrique IV acude a la villa para apaciguar la situación provocada entre el conde de Benavente, que dos años antes había ocupado la villa e iniciado la construcción de una fortaleza, y Pedro Manrique, tenente de la misma, que la sitia ayudado por sus tios los condes de Castañeda y Osorno, así como por el Marqués de Santillana y varios condes y familiares suyos. Finalmente Carrión se mantiene en el realengo y se acuerda la demolición del castillo y la reedificación de las murallas.

La primera mención en que aparece completo el actual nombre de Carrión de los Condes es en 1522 en el testamento de Aldonza Manrique. En 1564 el concejo compró al monasterio de San Zoilo la jurisdicción del barrio de San Zoles que hasta entonces era señorío del abad y tenía fueros propios.

Según los datos del Catastro de Ensenada, en 1750 el número de vecinos ascendía a quinientos seis, además de sesenta y seis viudas y ocho solteras, que residían en quinientas setenta y cinco casas habitables, no existiendo ninguna arruinada.

La reina regente María Cristina le concede el título de ciudad en 1894.