Castillos de Palencia
San Cebrián de Buena Madre

En San Cebrián de Buena Madre encontramos el palacio fortificado de los Múgica, construido a principios del siglo XVI. Se trata de un magnífico edificio rectangular de dos plantas en torno a un patio central, que cuenta en cada una de sus esquinas con un torreón cilíndrico rematado con almenas y varias aspilleras estrechas que le servían para su defensa.

Palacio de los Múgica

Predomina en su construcción la sillería, destacando en la fachada principal, sobre su puerta dovelada y enmarcado en un alfiz, el espléndido escudo de los Múgica. En la fachada Sudeste cuenta con dos letrinas a la altura del segundo piso.

San Cebrián de Buena Madre es una pequeña villa perteneciente al municipio de Valbuena de Pisuerga, situada en el límite con la provincia de Burgos. Fundada a principios del siglo X por Fernando I de Castilla y su esposa doña Sancha, sus orígenes pueden ser de época romana, pues hace años se encontraron en los alrededores restos de edificaciones que hacen pensar en la posible existencia de una villa de esa época.

La primera referencia documental en la que aparece la villa corresponde al año 872. Se trata de un documento por el que Alfonso VIII hace donación al Monasterio de San Miguel de Valbuena de Riopisuerga de la dehesa de Bona-matre, citando después a Sancti Cipriano (San Cebrián).

La dehesa era el frondoso bosque de Buena Madre, cuyo aprovechamiento por las villas de la zona provocó varios pleitos entre ellas, por lo que en el siglo XIII el rey Alfonso X "El Sabio" tiene que intervenir para marcar sus deslindes jurisdiccionales.

Sta. Juliana

En 1753, según los datos del catastro de Ensanada, era lugar de señorío y pagaban 2 pollas cada uno de sus 14 vecinos en reconocimiento de vasallaje. Estaba formado el núcleo urbano por 16 casas, una de ellas inhabitable, sin que pagaran nada por su establecimiento.

A mediados del siglo XIX, según recoge Sebastián de Miñano, vivían en la localidad 10 vecinos, 41 habitantes, que contribuían con 195 reales y 14 maravedís, además de tener enajenados derechos por valor de 33 reales y 18 maravedís. En esa época desaparece como municipio incoporándose al vecino de Valbuena de Pisuerga.

En los últimos años no figura censada ninguna persona en la localidad.

La iglesia parroquial, dedicada a Santa Juliana, es gótica de finales del siglo XV. En su interior unos sepulcros renacentistas con estatuas yacentes conservan los restos de Juan Castro de Múgica, señor de Cebrián y del valle de Aramayona, en Alava, y de Doña Mencía de Guevara.