Castillos de Palencia
Becerril del Carpio
Vista posterior

La villa de Becerril del Carpio, se encuentra en el término municipal de Alar del Rey, está formada por tres barrios: la Puebla de San Vicente, Barrio de San Pedro y Barrio de Santa María. En este último, emplazada en la parte más elevada de un hermoso y agreste valle, se levanta la iglesia parroquial dedicada a Santa María, de origen románico aunque apenas se conservan restos de esa época debido a las numerosas reformas que ha sufrido.

Está construida sobre las ruinas de su antiguo castillo, aprovechando los restos de un torreón macizo de planta cuadrada, de unos 5 metros de lado, con una pequeña zarpa en la base y una altura de 8 metros. Sobre él se levanta una airosa espadaña de estilo románico fechada en 1262. En la construcción del torreón se ha empleado mampostería reforzada en las esquinas con sillería. Cerca del templo mana una fuente que se alimenta de un pequeño aljibe subterráneo que pudo pertenecer a la fortaleza.

Gonzalo Martín era señor de Becerril del Carpio en 1096. Posteriormente la villa y su pequeño alfoz son donados por Alfonso X al monasterio de San Andrés de Arroyo, por medio de un privilegio dado en Aguilar de Campoo el 10 de marzo de 1255.

Iglesia de Santa María

En el siglo XVI pasa a la familia Velasco, señores de la villa de Herrera de Pisuerga, al otorgar las monjas carta de venta a favor de Bernardino Fernández de Velasco el 27 de junio de 1510. Quince años más tarde los vecinos aprueban mantener las Ordenanzas por las que se habían regido mientras pertenecían al convento.

El Catastro de Ensenada, confeccionado en 1752, presenta a Becerril del Carpio, formada entonces por los barrios de Santa María y San Pedro, como villa de señorío del Duque de Frías, al que pagaban infurción, humazgo y martiniega los setenta y cuatro vecinos que componían la población, entre los que figuraban siete viudas y una moza soltera, contados por un vecino entero como era costumbre en la localidad. En el núcleo de Santa María existían cuarenta y tres casas habitadas por cuarenta y una en el de San Pedro, de las que tres estaban cerradas por falta de habitantes

Además de la iglesia, que está declarada Monumento Histórico-Artístico, también se puede contemplar varias casas blasonadas con escudos eclesiásticos y una casa-torre.

En el Barrio de San Pedro destaca la iglesia parroquial románica y un bello rollo jurisdiccional. Por último, en la Puebla de San Vicente del que fuera monasterio benedictino de San Vicente nos queda su iglesia románica.