Castillos de Palencia
Meneses de Campos
Ntra. Sra. de Tovar

Repoblada por varias familias procedentes del Valle de Mena, en el norte de Burgos, en 1059 aparece como cabeza de un alfoz formando parte de la diócesis palentina. Durante los siglos XIII y XIV es cabeza del señorío de los Téllez de Meneses, uno de los linajes de hombres ricos de Campos más poderoso durante su tiempo. De esta familia procede María de Molina, esposa de Sancho IV y regente durante las minorías de edad de su hijo Fernando IV y su nieto Alfonso XI. También desciende de esta villa el famoso obispo Tello Téllez de Meneses, al igual que Isabel de Meneses, esposa de Juan Alfonso de Alburquerque, uno de los hombres más influyentes en los comienzos del reinado de Pedro I.

Con la llegada al trono de Enrique II de Trastámara y la muerte sin herederos del matrimonio, se disgregan sus posesiones, quedando Meneses y Ampudia en el señorío de Alburquerque que es ostentado por el hermano del rey, el infante Sancho. Pasa posteriormente a su heredera Leonor de Alburquerque, que permuta varias villas, entre ellas Meneses y Montealegre, con el rey Juan I, quien las dona al conde Enrique Manuel a finales del siglo XIV. Desde 1569 es posesión de Martín de Guzmán, marqués de Montealegre y señor de Meneses, que adquiere ambas villas por 94.00 ducados.

A mediados del siglo XIV, el lugar es solariego de Juan Alfonso de Alburquerque, al que pagan junto con la localidad de San Cebrián de Meneses 600 maravedis en concepto de yantar, mientras que el rey tenía el derecho de servicios y monedas.

Durante la guerra de las Comunidades, acogió a fuerzas leales a la Santa Junta. No obstante, días antes de la batalla de Villalar, el paso de las tropas imperiales por sus tierras convenció a la población de que la suerte estaba echada, suministrando víveres al ejército al mando del Condestable en un intento de librarse de las sanciones impuestas como contribución de guerra.

Balcón amatacanado

Según los datos del censo de población confeccionado en el siglo XVI, figuran 266 vecinos pecheros. En 1752 la localidad es señorío del Marques de Montealegre y cuenta con una población de 146 vecinos, entre los que se incluyen dos viudas contadas como un vecino y seis eclesiásticos. Forman su casco urbano 150 casas habitables, además de otras 2 inhabitables y 4 arruinadas.

Un siglo más tarde, Pascual Madoz informa que la localidad consta de 160 casas, mientras que el número de vecinos asciende a 154, equivalentes a 800 almas.

En la localidad destaca la iglesia de Nuestra Señora de Tovar, construcción del siglo XVI con una gran torre de sillería, rodeada, a la altura del campanario, por un balcón amatacanado desde el que se comunica visualmente con los cercanos castillos de Belmonte de Campos, Castil de Vela y Montealegre.

Debajo de la torre se conserva una portada románica, con arco de medio punto, del siglo XII. Una segunda puerta de estilo gótico con arco conopial del siglo XV, situada en un lateral permite el acceso al interior del templo.

Adosado a la iglesia se encontraba el "Palacio", casa solariega de los señores de Meneses, en la que en 1680 se realizan reparaciones. El conjunto formaba una fortaleza denominada "La Mota".