Castillos de Palencia
Castrejón de la Peña
Vista Norte. Emplazamiento junto a las antenas

Sobre el cerro de "La Peñilla" situado al Norte de la población, se asentaba la antigua fortaleza. El acceso al emplazamiento se hace por un camino que conduce a un conjunto de antenas de telefonía móvil situada al Este. Su flanco Sur se encuentra amenazado por la explotación de una cantera. Al Oeste continúa la meseta de la peña, mientras que el frente Norte es el mejor defendido al tener una caída vertical.

Del primitivo castro que dio nombre a la población, sólo perdura una pequeña plataforma, de 27 metros de largo por 12 de ancho, rodeada por un muro a ras de suelo. En los frentes Oeste y Sur se aprecian restos de un segundo recinto más adelantado.

El municipio ya estuvo habitado en la edad del Bronce, como demuestra la aparición de un hacha de bronce en Roscales. En época preromana ocupaban estas tierras los cántabros, y más en concreto la tribu o clan de los camáricos. Es probable que la vía romana que unía Salcedillo con Cervera y Guardo, pasase por la localidad. En los siglos I y II hubo un asentamiento romano en Cantoral de la Peña.

Emplazamiento

Al igual que todo el norte de la provincia, fue una de las primeras zonas repobladas. Integrada dentro de la comarca de la Peña, dependía de la cabecera establecida en el castillo de San Román de Entrepeñas.

Aparece mencionada la localidad por primera vez en el documento de 916 por el que Ordoñó II señala los límites del Obispado de León, formando parte del límite oriental del mismo.

Fue la cabecera de una pequeña circunscripción formada por hasta 9 lugares, perteneciente a la Merindad de Saldaña. También fue cabeza de un Arciprestazgo que integraba 12 pueblos. En 1345 la iglesia estaba dedicada a Santolalla, atendida por un preste, un diácono y dos graderos.

Según el Becerro de las Behetrías de Castilla, a mediados del siglo XIV era lugar solariego de Juan Rodríguez de Cisneros, Fernando García Duque, del hijo de Diego Ordoñez con el mismo nombre, y de los hijos de Juan Diaz de Llantudiella. Los derechos del Rey correspondían a monedas y servicios cuando los echaba, aunque no pagaban ni yantar ni fonsadera, ni lo habían pagado nunca. Cada señor recibía de sus vecinos anualmente una fanega de centeno y una gallina en concepto de infurción.

Iglesia de Santa Águeda

En el año 1514 estaba integrado en el mayorazgo que Mencia Sandoval de la Vega, VII señora de Guardo, deja a su sobrino Diego Hurtado de Mendoza, III Duque del Infantado. También formaban parte del mayorazgo las villas de Tordehumos (Valladolid) y Castrillo de Villavega.

En 1770 figuran censados 38 vecinos, equivalentes a 218 personas. Durante el periodo del Antiguo Régimen, la localidad estuvo integrada en la desaparecida provincia de Toro. Pascual Madoz a mediados del siglo XIX indica 34 vecinos, 177 habitantes.

Destaca en su casco urbano, la iglesia de Santa Águeda, edificio de transición del estilo gótico al renacentista, con una portada con arco escarzano al que realza otro conopial, construida a principios del siglo XVI. En el municipio merece la pena acercarse a Pisón de Castrejón para contemplar la iglesia de La Anunciación.